La actividad se centró en los atravesamientos psicoemocionales del cáncer de mama desde una perspectiva psicoanalítica con perspectiva de género, proponiendo un recorrido por las experiencias subjetivas antes, durante y después del proceso oncológico.
En primer lugar, se trabajó la importancia de la prevención, los hábitos saludables y el manejo del estrés, subrayando como los mandatos de género suelen llevar a que muchas mujeres posterguen su propio autocuidado. Se destacó la necesidad de pensar la prevención no solo como dimensión biomédica, sino como práctica de salud integral.
Se abordó el impacto del diagnóstico entendido como un acontecimiento que irrumpe de manera abrupta en la vida psíquica, generando un proceso de duelo y desorganización emocional. Se reflexionó sobre como el diagnóstico se inscribe en momentos vitales singulares y como activa temores, ansiedades y tensiones identitarias.
Durante el análisis de la etapa de tratamientos, se profundizó en los cambios corporales y en la vivencia de “la vida en pausa”, así como en los efectos subjetivos de la mastectomía, las cirugías y las transformaciones visibles e invisibles del cuerpo. Se retomaron hallazgos de investigaciones recientes vinculadas al duelo corporal, la presión sociocultural por verse “normal” y el modo en que estos cambios impactan en la identidad, la feminidad y la continuidad del yo.
Asimismo, se discutieron las violencias institucionales que enfrentan muchas pacientes: falta de información clara, escaso acompañamiento en salud mental, dificultades para la toma de decisiones sobre la reconstrucción mamaria y rehabilitación, persistencia de estereotipos de género que dificultan la solicitud de ayuda y la priorización del autocuidado.
La última parte del Conversatorio se centró en el después de los tratamientos, momento en que suele aparecer un marcado vacío asistencial. Se trabajó la dificultad de “volver a la vida anterior”, los síntomas residuales, el mandato social de recuperar rápidamente un funcionamiento previo y el persistente temor a la recidiva, que acompaña de forma silenciosa y genera nuevas formas de vulnerabilidad.
La jornada incluyó el testimonio de una sobreviviente de cáncer de mama triple negativo, quien integró su vivencia personal con su trayectoria profesional y feminista. Su aporte permitió visibilizar las desigualdades y violencias que atraviesan las mujeres a lo largo a lo largo del proceso oncológico, así como la necesidad de una atención más humana, sensible y con enfoque de derechos.
En resumen, el Conversatorio abrió un espacio de reflexión profunda sobre el cuerpo, la subjetividad y las condiciones en que las mujeres transitan el cáncer de mama, resaltando la urgencia de políticas y prácticas de salud que reconozcan la singularidad de cada experiencia y acompañen integralmente los procesos de prevención, tratamiento y post tratamiento.
Lic. Natalia Durán
Coordinadora de la Comisión de Género de la CPU.








