"Me conmueve profundamente el arte, mi forma de estar en el mundo es estética. El misterio a develar, qué persigue la ciencia, me produce una intriga y un goce. Esto creo que es la “wissenshaften”, en alemán el amor a la ciencia, que me inculcó mi madre, ella me dio el permiso a pensar por mí mismo, no estar dependiendo, como muchos intelectuales argentinos, del último libro que viene de Europa".