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Nueva Ley de Salud Mental: "Mucho ruido y muy pocas nueces"

Por Lic. Susana Ferrer. Entre el 8 y el 9 de agosto pasado se aprobó con modificaciones en las dos Cámaras del Parlamento uruguayo la nueva Ley de Salud Mental.


Previo a esta votación, la CPU, en conjunto con otras 53 organizaciones realizó una campaña de información a la población que puso sobre el tapete aspectos de la Ley que continúan sosteniendo la lógica que sustentó la antigua Ley del Psicópata. Desde el año 1986 hasta la fecha, CPU como gremio de psicólogos y psicólogas ha trabajado para lograr fortalecer una concepción de salud integral, que se descentre de la concepción biologisista vigente en estos 80 años.

Luego de esta votación reconocemos que se logran plasmar en el texto algunos cambios, pero también sostenemos que estas modificaciones son insuficientes y no lograron cambiar el eje predominante de la ley de 1936, pautada en la concepción de enfermedad versus salud. Se mencionan "Derechos Humanos", "Interdisciplina", "Contralor" (no independiente), "Garantías individuales"(¿?), pero en la sustancia todos estos términos son nominativos, han sido insuficientemente tratados y no se los ha destacado como contenidos fundamentales de la actual ley.

Otro aspecto y no menor es que se enuncia como una ley de Salud Mental para TODA la población; sin embargo en su redacción se menciona lateralmente la prevención o la promoción de salud; se ha mantenido la definición que transita en torno una concepción uni-disciplinar, enfocada predominantemente en el trastorno.

Tomar como dato que en la Cámara de Representantes se votó esta ley por unanimidad, no sólo habla del peso de ciertas opiniones hegemónicas, sino que también reflejan una visión incambiada en el entramado social, donde la “locura” está en EL OTRO.

Sin duda, esta votación ha dejado un gusto agridulce. La movilización lograda en estos años (1986 a la actualidad) no creemos que haya sido en vano. Implica un profundo cambio reconocer y, en los hechos, validar a quien es usuario de los servicios de Salud Mental como un protagonista con derechos.

El tan mentado cambio de Paradigma no se logra con el texto de una ley. Es necesario un cambio cultural, hay que trabajar en pos de la transformación del imaginario social tomando seriamente la concepción de DDHH, apuntando a una verdadera Salud integral.

Esto no sólo es responsabilidad del Estado. Generar condiciones para resguardar las necesidades de quienes son vulnerables debe implicar un cambio en la realidad cotidiana de todos los integrantes de esta sociedad en la que, sin duda, las y los psicólogos tenemos un compromiso irrenunciable.

Lic Susana Ferrer
Secretaria General de la CPU


El Derecho al Delirio | Eduardo Galeano

¿Qué tal si deliramos por un ratito? ¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor;
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas;
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;
Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajarán para vivir;
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;
La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos; La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;
La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;
La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar;
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

 

Atrículo relacionado: "Senado sancionó Ley de Salud Mental"